15 may. 2012

Nuevo periodismo y descripciones

23 abr. 2012

La mujer más valiente de Seattle


Los premios Pulitzer a los mejores trabajos periodísticos del año siempre dan una pista de lo que se está haciendo bien en los medios. Este año hubo varias sorpresas, incluyendo el hecho de que fueron premiados tres portales online por sus trabajos digitales -Denver Post, Pro Publica y Huffington Post. El premio a mejor feature writing (que en español sería nuestro equivalente a un reportaje con mayúsculas, bien investigado, bien estructurado y bien escrito) fue para una periodista de un pequeño medio local de Seattle, The Stranger. Desde el día en que se enteraron que el reportaje de Eli Sanders era el ganador, el semanario decidió ostentar orgullosamente en el cabezal de su sitio web, "The Stranger. Winner of the Pulitzer Prize". Y tienen razón en ostentar.

La mayoría de las veces los premios a feature writing se quedan en grandes medios, tales como el New York Times, Washington Post, tal vez AP. Esto no debe asombrar, porque son esos periódicos y agencias los que tienen el poderío económico suficiente como para financiar la aventura de embarcar a un periodista en una investigación profunda que puede tomar desde varios días a semanas y hasta meses.

Sanders hizo su reportaje con esa profundidad aunque tal vez sin tanto tiempo, basándose en un caso local que conmovió a la comunidad: la violación y asesinato de una mujer en su casa, mientras que su pareja -otra mujer- miraba y también era violada. La sobreviviente fue testigo principal en el juicio que terminó con el procesamiento de un hombre. Y la historia de ese juicio y de esa testigo, de sus memorias, de los hechos, de lo que se pudo y no se pudo comprobar, son el centro de este reportaje relativamente corto para los parámetros del Pulitzer, pero movilizador como cualquier escrito que merezca este premio.

"The bravest woman in Seatlle" conjuga una narrativa directa y al grano, con una concisión que se agradece por lo contundente del hecho; lo hemos hablado...si algo es dramático y tremendo -y qué puede ser más dramático y tremendo que ver como violan y matan a un ser amado- hacerlo más dramático y más tremendo termina atosigando al lector.

El reportaje comienza con este párrafo:
"The prosecutor wanted to know about window coverings. He asked: Which windows in the house on South Rose Street, the house where you woke up to him standing over you with a knife that night—which windows had curtains that blocked out the rest of the world and which did not?"
Un detalle ¿menor?, si había o no cortinas o persianas en las ventanas de la casa, introduce al lector al hecho pero también a la lógica de una corte de justicia. Los primeros párrafos tiene como escenario esa corte, con la testigo, los abogados, el fiscal y el jurado como personajes principales. Pronto la periodista se convierte en narradora, una contadora de historias que cuenta la de esa mujer con sus propias palabras -las de la periodista- pero basándose en lo que escuchó en el juicio y seguramente en lo que habló con la testigo y con personas de su entorno. Y así escribe: "She understood, sitting up there on the witness stand, why people might need to imagine her window coverings. But this is not what the survivor of the South Park rapes and murder had come to talk about. The mechanics, both psychological and practical, of how the attacks might have come to pass were now well beside the point. In any sense that would satisfy, they are probably unknowable".

Lean el reportaje, analicen su estructura, sus ritmos, la narrativa que elige la periodista, su forma de describir a las personas y a las situaciones. Noten que cada tanto entra en "modo diálogo", para aprovechar lo que se dijo en esa corte. Y que utiliza otros recursos para sintetizar un largo relato de horror, que fue real: "She recounted how he smelled ("clean"), what his build was like ("muscular"), his race ("black"), how much hair he had on his body ("very little"), the volume of his voice ("soft"), the speed of his speech ("medium"), and the manner in which he spoke ("Other than using the word pussy, which kind of seemed lower brow, to be honest, the rest of his speech was very intelligent")"

Ahí afuera y acá adentro



La verdad está ahí afuera, como decía el lema que guiaba a Fox Mulder. Aquello tan viejo de observar, registrar, hacer preguntas y revolver archivos. Investigar requiere como primer requisito despegar el trasero de la silla. El teléfono y Facebook pueden ayudar mucho, pero nunca sustituyen el salir a buscar y ver las cosas con los propios ojos.
Este es el punto de partida de la columna "Periodismo tuit a tuit" que escribió el periodista Leonardo Haberkorn en su blog El informante. En ella sostiene que los periodistas desde hace ya tiempo salen cada vez menos a la calle; prefieren quedarse en sus escritorios llamando a las fuentes por teléfono o, desde hace un tiempo, revisando el Twitter y el Facebook para ver qué dicen los demás, o qué noticias podrían surgir. Critica además el excesivo amor a la "instantaneidad" que ha generado esta locura por las redes sociales, así como la desesperación por publicar primero en los portales digitales.

Lean la columna. Saquen sus propias conclusiones. Y en 2.500 caracteres digan para qué sirven y para qué no sirven las redes sociales en el ámbito del periodismo. Y también, en qué concuerdan y desacuerdan con Haberkorn. Para entregar el jueves 25. 

12 abr. 2012

Perfil, básicos.

La entrevista II

Los mandamientos del sentido común


Tom Rafford fue editor de Ciencia del diario Guardian, así como de otras secciones y áreas de esta publicación. Esta semana publicó un artículo titulado "Un manifiesto para el escriba sencillo: mis 25 mandamientos para periodistas". La lista de consejos superó rápidamente los diez mandamientos que el periodista se había propuesto compilar originalmente. Cada uno de ellos encierra un gran valor que, sin embargo, pocas veces cultivamos no sólo los periodistas sino la especie humana entera: el sentido común.

Rafford explica que comenzó a reunir estos "mandamientos" luego de preguntarse qué era lo más importante que debía tener en cuenta un periodista a la hora de escribir una nota; la respuesta fue muy clara: "Que alguien la lea".

Les dejo aquí algunos de los mandamientos -imperfectamente- traducidos y los invito a leer el resto en el artículo original, que no tiene ni 20 caracteres de desperdicio.



1. Cuando te sientas a escribir, hay una sola persona importante en tu vida. Es alguien a quien nunca conocerás y se llama el lector.

2. No escribes para impresionar al científico que acabas de entrevistar, ni al profesor que te ayudó a graduarte, ni al editor que tontamente te rechazó, ni a esa personas que encontraste en una fiesta y a quien le dijiste que eras un escritor. Estás escribiendo para alguien que se cuelga del pasamanos en el metro que va de Parson's Green a Putney, que dejará e leer en una centésima de segundo, si le das la oportunidad de que lo haga.

3. Por eso la primera oración que escribas será la oración más importante e tu vida. Y también la segunda y la tercera. Y esto es así porque si bien tú -un empleado, un apóstata o un apologista- puedes estar obligado a escribir, nadie nunca se ha sentido obligado a leer.

4. El periodismo es importante. Sin embargo, nunca debe estar demasiado pagado de sí mismo. Nada logra mejor hacer que el lector se vaya al crucigrama, que la pomposidad. Palabras simples, ideas claras y oraciones cortas son vitales a la hora de contar historias. También lo es la irreverencia.

5. Esto es algo que debes tallar en madera y colgar sobre tu computadora: "Nadie nunca se quejará porque hayas ello algo demasiado sencillo de ser entendido".

6. Y esta es otra cosa para recordar cada vez que te sientas frente al teclado, un pequeño letrero que dice: "Nadie tiene obligación de leer esta porquería".

7. Si tienes dudas, asume que el lector no sabe nada. Sin embargo, nunca cometas el error de asumir que el lector es estúpido. El error más clásico del periodismo es sobrestimar lo que sabe el lector y subestimar la inteligencia del lector.

8. La vida es complicada, pero el lperiodismo no puede ser complicado. Es precisamente porque hay temas que son complicados – medicina, política, contabilidad- que los lectores van al Guardian, a la BBC o a Lancet, esperando que se las hagan sencillas.

9. Entonces, si un asunto está tan entreverado como un plato de spagetti, entonces considera que tu historia es sólo un fideo que debe remover con cuidado de la maraña. El lector agadecerá que le acerques la parte sencilla, no el todo complicado. Y esto es así porque (a) el lector sabe que la vida es complicada y por lo tanto agradece tener al menos la explicación clara de una parte, y (b) porque nunca nadie ha leído historias que advierten "Lo que sigue es inexplicable".

10. Aquí va una regla. Una nota sólo debe incluir una gran cosa. Si (por ejemplo, te estás sintiendo muy valiente) debes lidiar con cuatro partes de un cuento, haz que la relación entre esas cuatro partes sea la gran cosa que tiene para decir.

11. Aquí va una observación. Nunca empieces a escribir hasta que hayas decidido cuál es esa "gran cosa" que tienes para decir, y hasta que logres decírtela a tí mismo en una sola oración. Luego pregúntate si puedes imaginarte a tu madre escuchando esa oración por más de un microsegundo antes de dedicarse a planchar. Si tratas de venderle una idea para un artículo a un editor, obtendrás de él el mismo nivel de atención a esa oración. Esta es muchas veces -no siempre, pero a menudo- la primera oración de tu artículo.

Imagen. Quinn deEskimo (Flickr)

20 mar. 2012

Entrevista a Vázquez

Les dejo la entrevista a Tabaré Vázquez que se publicó en El Observador en 2007 y que analizamos en clase